A dos años del nefasto documento que “custodia la tradición”

    


Así es como los "custodios de la tradición" guardan al Santísimo Sacramento en el Día Mundial de la Juventud, Lisboa 2023.

Señor director de Norte: 

El 16 de julio la Iglesia conmemora la fiesta de Nuestra Santísima Madre del Carmen, advocación mariana que procede de su veneración en el Monte Carmelo, en Tierra Santa y difundida en todo el mundo. 

También el 16 de julio, se cumplieron dos años del nefasto documento dado a conocer por el vicario de Cristo, Traditionis Custodes, que limita la celebración de la Santa Misa Tridentina y que, paradójicamente, se ha dicho que venía a ser “un custodio de la tradición”, otro “bla bla bla” engañoso pues lo que menos hace es custodiar el depósito de la fe sino que pone a la vista, una vez más, los dichos pontificios ambiguos, tramposos y con olor a diablo (frase del propio papa). 

Tal documento deroga, no sólo aquél de Benedicto XVI “Summorum pontificum”, sino que haciendo mal uso de su poder, es decir, abusando del poder dado por Dios, el papa arremete contra S.S. San Pío V y su bula Quo Primum Tempore sobre el uso a perpetuidad de la Misa Tridentina, resultado de una revisión meticulosa confiada a ilustrados escogidos y posterior codificación en conformidad a la regla y a los ritos de los Santos Padres. De allí que la santa Misa Tradicional, no es un invento pues dicho papa respetó la tradición ininterrumpida de Cristo, de los apóstoles, de los santos Padres, de los primeros siglos del cristianismo y de los pontífices anteriores. 

Pero en 10 años de conducción de la Santa Iglesia Católica, papa Francisco siempre ha tenido en su agenda “perlas” que ha ido desparramando para dejar entrar en la Iglesia a la descralización y masonería con su consecuente apostasía.

Para él sólo valen los libros litúrgicos promulgados tras el Concilio Vaticano II como si fueran fieles y obedientes al santo depósito de la fe; de hecho, nada cierto porque el Concilio Vaticano II ha llevado al gran caos que vive hoy la Iglesia; nada peor que corromper ó desconocer el gran tesoro de la Santa Iglesia Católica, máximo yerro para el reinado de Cristo. 

De una vez por todas, el papa debería tomar el ejemplo de los apóstoles y sus seguidores, es decir preocuparse por convertir a las almas, proponer las enseñanzas de Cristo sin preocuparse por las consecuencias y menos aún de entrar en “diálogo”, obedecer la orden divina de convertir el mundo a Cristo, llevando la palabra con sencillez y poniendo su esperanza en el Espíritu Santo con toda la audacia de la fe y desechar su pensamiento progresista que no ilumina a nadie y por ende, no agrada a Dios porque en vez de convertir a los que yerran refutando sus errores y procurar la salvación de sus almas, lo que se propone es ponerse de acuerdo con ellos negándose a refutar dichos errores. 

El hecho es que ese “documento que custodia la tradición” es una perversa injusticia del vicario de Cristo hacia lo que es el gran tesoro de la Santa Iglesia Católica, la Santa Misa Tradicional. Es un documento diabólicamente escrito, traicionero y destructor de lo más preciado de la Santa Tradición justificado por razonamientos inverosímiles como “quedarse en el pasado”, en la “nostalgia”, ser una liturgia “obsoleta” que se ha hecho ideología para dividir la Iglesia etc.

Es tal la aversión por la SantaTradición que uno se da cuenta de la soberbia que prima en la silla petrina, además de la tremenda ofensa a Nuestra Madre del Carmen eligiendo su día, 16 de Julio, para anunciar las decisiones “anticristo”. 

Pero no por eso, señor director, bajamos la cabeza; sabemos que a los defensores de la misa de siempre, nadie que esté a la orden de la “bondades” pontificias pondrá un dedo por nosotros. Pero si nos armáramos de una plataforma de cristianos adúlteros o gays que no nos sentimos acogidos por la Iglesia, seguramente casi todo el Vaticano se pondría en contacto con nosotros. Es así, señor director, es el fruto de un pontificado que prefirió cambiar a Cristo Rey por el mundo. 

Por gracia de Dios, los que amamos la Santa Misa Tradicional, estamos custodiados por Nuestro Señor y por Nuestra Santísima Madre del Carmen, cuya ofensa no quedará sin consecuencias. Nuestra batalla es con y en Cristo Rey y Nuestra Santísima Madre Correndentora a la cabeza. 

Clara María González 
Resistencia, 18 de Julio de 2023  
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